«Señora Rosa abra la puerta, no está sola»

Un comentario de Margarita Castro Al amor, una gota diluida en el vientre de Rosa, cae y cae, como su amor incierto y nervioso que propone desde que nos abre su puerta. Prepara su propia leche, batiendo su alma para calmar la escasez. Barre, borra, recoge y limpia, sirve, educa, abnega… verbos habituados, nombrados recurrentemente […]